lunes, 16 de abril de 2012

Hay que respetar los contratos

Publicado en Radio el Mundo Digital
Entrevista en el programa Despertar al Mundo conducido por Silvina Brandimarte.
  
Sergio Mantoni: "el tema de España puede convertirse también en un tema de otros países"
  
El economista, Sergio Mantoni, se refirió a la situación de YPF, y comentó que “Repsol es una empresa muy importante para España, YPF es muy importante para Repsol y por supuesto tiene que ver mucho al situación global, la situación es que se va complicando, se va pensando y todos los que hemos vivido crisis sabemos que cuando eso ocurre tenemos que ir a recursos, o recurrir a recursos que son escasos, y una de las respuestas es esta”.
Mantoni, dijo que “a mí nunca me hubiera gustado venderla, pero una vez que se vendió me parece que después hay que saber respetar los contratos. A lo largo de la historia los países hacen cosas que les conviene y cosas que no les conviene, pero lo que queda siempre es el buen nombre”.
En declaraciones a Radio El Mundo, manifestó que “si las cosas buenas que hiciste son muy lejanas, y las cosas malas son muy próximas, generalmente lo que ocurre es una caída en la inversión”.
Además, expresó que “el tema de España puede convertirse también en un tema de otros países, porque el resto de los países pueden decir que si le hacen esto a España que fue uno de los países que más invirtió en Argentina, que más lazos fraternales tiene con la Argentina, que fue el país que más defendió a Argentina durante el 2002, que les espera al resto, por las dudas no hacen nada”.


jueves, 12 de abril de 2012

EE.UU.: La política expansiva no garantiza salida de la crisis

Con la difusión de datos de los últimos días se prendieron las luces amarillas nuevamente. La economía de Estados Unidos generó 120.000 puestos de trabajo en marzo, por debajo de lo esperado. La tasa de desempleo se redujo una décima, quedó en 8.2%. Estos datos fueron celebrados por el Gobierno, pero pueden no estar reflejando necesariamente más empleo, sino menos cantidad de personas en búsqueda laboral.
  
El Presidente Obama destacó al sector privado por crear 4 millones de puestos durante los últimos dos años, y más de 600.000 en lo que va del año. El primer trimestre se esgrime como el más dinámico post crisis 2008/9, pero tal vez sería conveniente mirar también otros indicadores para tener una mejor visión al respecto:
  
Primero. Los puestos de trabajo creados durante marzo son exactamente la mitad que los generados en  febrero, son 155.000 menos que los de enero y 74.000 menos que los creados durante el mismo mes del año anterior.
   
En segundo lugar, en el período de julio 2007 a diciembre 2009 se perdieron 8.368.000 puestos y si bien hasta el momento se recuperaron millones de empleos, es tan bien cierto que significan solamente 42% de lo perdido y que quedan aún 4.866.000 sin resolver.
   
Tercero. El desempleo bajó al 8.2% desde los máximos de 10.1% registrados en octubre 2009. Sin embargo hay sólo tres períodos post Segunda Guerra Mundial (SGM) en los cuales se registró un desempleo superior a 8%: en 1975 cuando se registraron 12 meses con desempleo igual o superior al 8%. En los ´80  (nov.81-ene.84) cuando fueron 27 meses en total, y en la actual crisis, donde van 38 meses hasta el momento. Esto evidencia que el desempleo permanece en umbrales más altos por mayor tiempo que en las crisis de mayor importancia de las pasadas.
   
Otros dato importante lo constituye la cantidad de semanas que un americano permanece desempleado (Ver gráfico I). Si bien ha mejorado algo en los últimos meses, hoy llega a 39,4 semanas promedio, casi el doble que el peor registro pre crisis que corresponde a (jul.83).
    
    
Lo mismo ocurre con el porcentaje de empleados sobre la población más activa (25 a 54 años), donde el 75.8% se encuentra empleado. En momentos previos a la crisis, en enero de 2007, alcanzaba 80.3%. El peor registro de la crisis (74,7%) corresponde a noviembre 2010. Es decir, la franja poblacional más activa de la sociedad no recuperó ni 20% del empleo destruido durante la crisis.
  
   
Hay quienes piensan que la política no ha sido lo suficientemente expansiva, sin embargo, ¿qué más se le puede pedir a la Reserva Federal en materia de estímulo? La tasa de corto plazo de la FED se encuentra en niveles atípicamente bajos, desde noviembre de 2008 cercana al 0%, y tasas reales negativas. Incluso la entidad manifestó intenciones por mantenerlas de ese modo varios años más.  Más aún, la FED se embarcó en métodos más heterodoxos (jugando casi al límite), como la recompra de activos del tesoro e inmobiliarios, conocida como QE1 y QE2. Esto originó una expansión monetaria no vista ni siquiera durante la SGM.
      
Por el lado fiscal, el déficit aumentó fuertemente a partir de 2008 al igual que la deuda pública que en 2011 superó 100% del PBI, cuando en la “crisis de la deuda de los 80”, la relación era la mitad que la actual. Como si fuera poco, las proyecciones oficiales más optimistas, perpetúan el signo negativo en los resultados fiscales como mínimo hasta el 2018.
  
La evidencia parece ser concluyente, la dinámica de Estados Unidos demuestra que las políticas expansivas per sé no garantizan el resultado, aunque puedan oxigenar en algún momento si no están bien dirigidas pueden, incluso, ser contraproducentes de largo plazo.
  
Claramente se enfrenta una crisis no convencional y la solvencia es uno de los indicadores bajo sospecha. Todas las crisis son distintas, pero esta parece ser la más diferente de todas por varias razones (tamaño, durabilidad, contagio a países y sectores, etc.) Por eso, que el buen criterio, el ingenio, la innovación, la justeza, la visión de largo plazo y el compromiso con las futuras generaciones deben estar presentes a la hora de delinear las políticas. Porque gastar mucho y rápido es fácil, ahora gastar mucho, rápido y bien es otra cosa.

jueves, 29 de marzo de 2012

España: La chispa del polvorín europeo


España vuelve a ser el centro de las miradas. Temores, marchas, protestas, números complicados, recetas de difícil cumplimiento, desembolsos escasos y promesas que vienen y van. Como todo movimiento no definido es pendular, un día parece una cosa otro día otra, pero la tendencia es clara: España se está rompiendo por dentro.   
  
La deuda pública total española alcanza los €919.709.906 Millones (equivalentes a  U$S 1.223.214.175 millones). Los vencimientos más fuertes están concentrados en los próximos cinco años. Durante lo que resta de 2012 vencen U$S 186.890 millones y durante el período 2012/2014 casi U$S 495.546 millones, cifra que se acerca bastante al monto de quiebra de Lehman Brothers.


No sólo España es muy grande, sino que el efecto contagio puede arrastrar a otros más grandes como Italia. Si esto ocurriera complicaría gravemente a Francia y su sistema financiero, dado que existen fuertes tenencias de deuda italiana.
 
Los números de Italia son astronómicos. Tiene una deuda total de €2.131.172.317 millones (equivalente a U$S2.834.459.182 millones). Los vencimientos más grandes también están concentrados en el corto plazo. Durante lo que resta de 2012 vencen U$S 403.976 millones, y hasta el 2014 U$S 934 mil millones.
  
¿Qué puede frenar la detonación en España? El crecimiento económico, que podría generar recursos fiscales para  pagar esta monstruosa deuda, o por lo menos para dar algo de plafón para renegociarla adecuadamente. Sin embargo es poco probable que la actividad  tome vuelo en un futuro cercano. 
  
Algunos datos: El Banco Central acaba de confirmar oficialmente que España ingresó en recesión técnicamente durante el primer trimestre de este año con una contracción del 0,3%. También se anunció que la meta de déficit del 5,3% no puede ser cumplida, cifra que es similar al desfasaje fiscal argentino 2001.
La confianza de los consumidores retrocede y se encuentra en niveles de 2010 en paralelo con la empresaria. Los índices de gestores de compra (PMI) que generalmente adelantan la evolución del nivel de actividad real,  se encuentran en recesión hace más de un año. Las ventas minoristas, matriculaciones de vehículos e inversión en construcción descienden de manera interanual en los primeros meses del año. La tasa de desempleo rondará el primer semestre entorno al 24%, supera al promedio de la Argentina durante el 2001, a Grecia actualmente, a Latvia durante el año pasado y es más del doble de la registrada en el peor momento en toda la Eurozona.   
La población joven es la más damnificada, donde se registra un desempleo superior al 38%. 
 
La política parece no dar en el clavo con las respuestas, ahora avanza con una reforma laboral, pero el nuevo gobierno ya perdió una preocupante elección en la zona más poblada del país (Andalucía). Los bancos están comenzando a provisionar en sus balances las deudas inmobiliarias y el clima se enrarece.  
 
El Ministro de Hacienda Cristóbal Montoro, señaló que España vive momentos muy difíciles. Altas fuentes de la UE creen que el Gobierno debería recurrir al fondo de rescate de la Unión para acelerar la reestructuración de su sistema bancario y reabrir así el grifo del crédito. Avanzan las ideas y argumentos rupturistas. 
  
Mientras el Premier Italiano sostiene que lo peor de la crisis en la zona del Euro pasó, la situación sigue siendo crítica, y una chispa puede encender todo el polvorín.


viernes, 24 de febrero de 2012

Propuesta para eliminar ajustes fiscales tardíos

Publicado en el FORO del FMI

En respuesta a un artículo: “El ajuste fiscal ¿deja de ser bueno cuando es demasiado?” de Carlo Cottarelli (Director de Finanzas Públicas del FMI) expongo un punto de vista que puede contribuir a solucionar futuros problemas fiscales. El mismo fue publicado en la FORO del FMI el 14 de Febrero del 2012.
  
 

miércoles, 22 de febrero de 2012

El modelo europeo está agotado por exitoso


Nadie duda sobre los poderosos efectos iniciales que tuvo la conformación del segundo bloque económico del mundo para las economías europeas. La integración generó fuertes mecanismos para la expansión de la actividad y el crédito, tanto para los gobiernos como para los privados y justamente esto último parece estar sellando su suerte. El descenso en los tipos de interés debió haber sido utilizado para acelerar las reformas estructurales, para incrementar la solvencia, para reformar el sistema bancario, para achicar el riesgo sistémico y para conformar una zona en la cual sus miembros se parezcan. Lo acontecido refuta lo anterior. Grecia, por tomar un ejemplo aunque no es el único caso, se incorpora a la Unión durante el 81 y a la Eurozona en el 2001. Durante 1990 el déficit ya conformaba 14.5% del PBI y la deuda pública alcanzaba el 73% del producto. El ingreso a la zona mejoró los estándares sociales y de bienestar poblacional pero en forma paralela motorizó el gasto y el endeudamiento irresponsable, tanto público como privado. La deuda pública durante el 95 alcanzó el 110% del PBI y 10 años después el 135%. Con el advenimiento de la crisis internacional que impacta en la Eurozona a partir del 2007 los indicadores fueron empeorando, el déficit se instaló en los dos dígitos largos como porcentaje del producto y la deuda superó el 160% del PBI.  


Dinero fresco, refinanciaciones, quita homérica, encuentros y desencuentros, leña para la caldera de los mercados y grandes interrogantes futuros. Existe una sensación de que nada es suficientemente bueno para despejar las dudas. ¿Qué es lo que realmente ocurre? La respuesta es obvia, el problema no es más financiero, es de funcionamiento de la zona. El modelo se agotó y no puede dar más respuestas en estas condiciones a las diferentes dificultades que presenta la actividad económica contemporánea.
Las respuestas parecen obsoletas. Acalorado debate académico y político sobre la eventual solución, rememorando viejas contiendas entre clásicos y keynesianos. Repartija de responsabilidades, pase de facturas y posiciones extremas. Sin embargo, la economía moderna no permite ser tan ultra en nada. A las claras, estamos frente a una crisis no convencional, que tiene ya 5 años de duración, que se ha desparramado por todo el globo, afectando a las naciones más grandes, que ha modificado el ranking de poderío económico y que posiblemente dure mucho tiempo más. Estamos frente a algo novedoso, no es la crisis versión 70/80/90 o punto com y los antídotos no generan el efecto deseado. 


La heterodoxia auspicia un gasto mayor como solución al problema. Es decir, generar más insolvencia sobre la insolvencia, sencillamente no parece coherente. Tampoco parece auspicioso ahorcar más al ahorcado y pedir más y más ajuste como señala la austeridad. Sabemos que generará más recesión y reeditará ciclos viciosos en niveles más bajos. ¿Entonces? No parece haber solución tradicional a la vista. Tal vez un mix, con mucha sensatez e innovación pueda resolver el problema de manera gradual. ¿Qué se buscó con el último salvataje? Según el propio Ministro de Finanzas de Suecia: “A pesar de haber dado un paso considerable al frente, Grecia permanece atascada en su tragedia. Este es un nuevo capítulo de un largo drama”.
Tal vez se ha buscado ganar tiempo. Tal vez circunscribir el riesgo a Grecia, pero lo más probable es que no esté solucionado. Un artículo interesante del Financial Times de los últimos días fue titulado “Grecia debe devaluar para tener democracia”. En el mismo se citaba que ciertos sectores proponían suspender las elecciones en Grecia, asegurando la continuidad de Papadimus, con el objetivo de garantizar la austeridad. Suena bastante extremo. Los ajustes parecen no haber surtido el efecto deseado en Latvia, ¿por qué lo harán en Grecia? Es probable que lo que se le esté pidiendo a Grecia sea irrealizable, pero también lo es que los países de la Eurozona puedan permanecer, por lo menos en su mayoría, unidos como hasta ahora.

martes, 31 de enero de 2012

Acuerdo fiscal europeo ¿pan para hoy y hambre para mañana?


Resulta bastante claro que a Europa se le están acabando las balas y el tiempo. Hace ya bastante que las opciones eran dos y no más.  
a)      Salidas parciales de la Unión con el eventual riesgo de una desintegración; 
b)      Una Unión fiscal  entre los miembros fuerte, duradera; y vemos.
 
También era evidente que ninguna de las dos era una salida fácil ni segura.
Lo que también resultaba probable en el análisis de hace un tiempo era que la inacción podría generar una cascada de defaults, crisis bancaria y colapso de las finanzas internacionales de magnitudes impredecibles junto con la quiebra de la zona del Euro. ¿Nos acercamos a eso?
 
Se han tomado algunas medidas, algo tardías por ser benévolo, pero que no terminan de despejar los interrogantes. Por ejemplo, ¿estarán los países de la Unión despejando los verdaderos riesgos o simplemente pateando la pelota hacia adelante?
El tema del día vuelve a ser Grecia. La misma Grecia que está en carpeta hace ya dos años, la misma a la cual teóricamente se le habían otorgado desembolsos para blindar tres años de compromisos pero un año y medio después se le complicaba hacer frente a sus vencimientos. La que ya efectuó una quita primero del 21% a sus acreedores y últimamente amplió a 50%.
 
Nadie está en condiciones de asegurar hoy que la reducción sea suficiente, pero es probable que no. Grecia, la que iba a encarrilar su déficit pero según números preliminares tiene un desfasaje en el ejercicio fiscal 2011 cercano a 10% del PBI. La misma que demoraría hasta el año 2120, si no hiciera quita, (creciendo al 2% real y logrando un superávit primario del  1% del PBI) en llegar al tope máximo de endeudamiento estipulado en el acta de constitución de la Eurozona.
 
Grecia parece ser punta de lanza para los incumplimientos, fue el primero en cometer una cesación de pagos (default) en el siglo IV a. de C., cuando el Templo de Delfos mandaba mucho y era acreedor de nueve ciudades morosas, como los municipios de ahora. También es el primero en ser catalogado en alguna suerte de suspensión o default después de haberse conformado el bloque económico más grande del mundo.
 
Casualmente, también en la lista de malos pagadores se encuentra España, quién en 13 ocasiones ha incurrido en default desde Felipe II en 1557, considerada como la primera quiebra de un Estado moderno.
Por eso, a no rasgarse las vestiduras como si estas cosas nunca hubieron sucedido. Lamentablemente pasaron, pasan y pasarán.
Hoy se conocieron los datos de desempleo en la Eurozona de diciembre, los que adquieren ribetes por demás preocupantes. Casi 24 millones de personas están desempleadas, en España el desempleo alcanza casi el 23%. En un año se destruyeron casi 1 millón de puestos de trabajo en la UE y los jóvenes son por lejos los más afectados, principalmente en España.
 
Se me ocurren muchas preguntas, todas ellas difíciles de contestar, sólo por mencionar algunas: ¿cómo tolerará un ajuste tremendo el pueblo griego y cómo lo harán el resto de los europeos? ¿Qué país sigue en la lista? Alemania, aunque quisiera ¿puede salvar a la Eurozona sola? ¿El acuerdo firmado ayer será insuficiente el mes próximo? ¿Cómo hará Italia para cubrir sus obligaciones si el mercado se tensa? Solamente en el año 2012 vencen entre Intereses y Capital 300.000 Millones de Euros (403.000 Millones de Dólares) Esto significa casi tres reestructuraciones de la Argentina 2001. ¿Por qué se opone tan enfáticamente el Reino Unido?
 
En economía cuando hay tantas preguntas el escenario no es el mejor, simplemente porque hay incertidumbre y la incertidumbre es enemiga de los negocios.



lunes, 23 de enero de 2012

Argentina y el recrudecimiento de la crisis internacional

Publicado en El Cronista Comercial
 
¿Argentina está blindada ante un recrudecimiento de la crisis internacional? La respuesta parece deducible de la historia. ¿Lo ha estado durante el 2008/2009, o en las décadas del 30/70/80, o durante las dos grandes guerras mundiales?
 
El efecto contagio está relacionado con la cantidad de flujos financieros y comerciales que se registran con el mundo. Un gobierno solo puede atemperar la crisis potenciando el mercado interno y ampliando sus márgenes de solvencia y liquidez, pero difícilmente pueda eliminar un efecto adverso en su totalidad por más empeño que ponga.
 
Ahora bien, ¿cuáles son los mayores peligros externos que se enfrentan? Los caminos conducen a Europa y Estados Unidos. En ambos casos hay señalas alarmantes y también ambos dos conforman puntos de interés para nuestro sector exportador. Durante el 2011, la UE fue el segundo destino de nuestras exportaciones con un 17% del total, siendo solo superado por el Mercosur. En tanto el Nafta fue el cuarto bloque en importancia  con un 9% del total, donde  más de la mitad de esas compras corresponden solamente a los Estados Unidos.
  
La crisis de la deuda de Europa tiene un final abierto e impredecible, mientras que la principal economía del mundo no termina de solucionar sus viejos problemas y podría verse afectada frente a un empeoramiento de Europa.
 
¿China e India pueden sustituirlos? La historia nuevamente. No lo han logrado durante el 2009, es poco probable que puedan en la actualidad.
 
En cuanto a Estados Unidos y analizando los últimos comunicados de la FED queda en evidencia que el temor sigue estando más sesgado hacia la deflación que a la inflación, preanunciando que el crecimiento es más bien lento. Si bien hay algunos indicadores que mostraron cierta mejoría últimamente, lo más problemático sigue estando en los mismos lugares. Por el lado de las luces, el informe de empleo de diciembre (preliminar) marca que se construyeron 200.000 puestos, registrándose un descenso en la tasa de desempleo que se ubicó en torno a 8,5%. Para ser justos también hay que decir que la economía americana necesita un promedio de 150.000 puestos de trabajo creados por mes para absorber a la cantidad de nuevos trabajadores que ingresan al mercado. Durante todo 2011 creó 1.640.000 puestos netos, lo que hacen a 137 mil promedio por mes. Durante el 2010 creó 940.000, mientras que en el periodo 2008/2009 destruyó 7.818.000 puestos de trabajo netos. El balance de los últimos 4 años arroja una destrucción neta de 5.238.000 empleos. Un dato escalofriante lo configura las 41 semanas que un norteamericano se encuentra desempleado en promedio, mientras que en la década del 80 (peor momento después de la SGM) alcanzaba 21 semanas.
 
Paralelamente, el consumo también pareció avanzar a un mejor paso sobre final del año pasado, siendo la revitalización incipiente del crédito un fuerte estimulante. Pero las sombras aparecen en los precios inmobiliarios, piedra angular de la crisis. El último dato disponible (octubre 2011 medidos por S&P en 20 ciudades) evidencia una reducción de 33% comparados a los valores previos a la crisis, constituyéndose así en el peor registro desde marzo del 2003 a la fecha. En tanto que los números fiscales se encuentran comprometidos y los ajustes de gasto público que se están llevando adelante difícilmente puedan evitar que el Presidente Obama vuelva a solicitar ampliaciones de deuda, en un año que para colmo de males enfrentará elecciones presidenciales y en donde puede tambalear la AAA.
 
Una salida rápida vendida masivamente durante años anteriores parece no tener su correlato en la realidad, y ahora el interrogante podría nuevamente aparecer en un futuro próximo.
  

martes, 17 de enero de 2012

Las calificadoras corren de atrás


Publicado en Radio el Mundo Digital
Entrevista para el Programa Pablo y a la Bolsa conducido por Pablo Wende y Ruben Rabanal.
 
Sergio Mantoni: "el indicador más preocupante es el déficit fiscal, excede líneas razonables, va deteriorando permanentemente la solvencia y después afecta a las calificaciones".
 
El economista, se refirió a la situación económica en la  Eurozona, y comentó que “cuando las crisis económicas se dilatan en el tiempo se transforman en crisis políticas, lo tenemos en Europa con caídas de gobiernos, Papandreu cayó en Grecia, Berlusconi en Italia hasta el mismo Gordon Brown tuvo que dejar el poder, Rodríguez Zapatero y Merkel perdieron elecciones y Sarkozy está complicado de cara a las próximas”.
 
Mantoni, dijo que “a los ajustes hay que anticiparlos. El ajuste es el resultado de la negligencia de no haber podido mantener un gasto adecuado a lo largo del tiempo, en algún momento sobrevienen los indicadores de insolvencia y hay que hacer los ajustes del caso. Es un gran problema de los gobiernos en general. A ningún gobierno le gusta ahorrar para los próximos gobiernos, para las futuras generaciones o hacer ajustes preventivos. Por eso hay gobiernos que ahorran para arreglar el problema que otros generaron o gobierno que gastan la credibilidad y la solvencia que otros acuñaron anteriormente”. 
 
En declaraciones a Radio El Mundo, manifestó que “asistimos a una inercia negativa donde los datos nuevos que salen son peores que los anteriores. 
 
Además, expresó que “lo peor es la dilatación de las medidas”.