miércoles, 1 de agosto de 2012

¿Qué le espera al Mundo y a la Argentina?


Entrevista para el programa 30 Online, del Canal Agrositio, conducido por el Ing. Ricardo Bindi.

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lunes, 23 de julio de 2012

La Argentina y la región no cabalgan juntas

Publicado en la Revista Bank Magazine
 
Cuando una economía funciona bien en serio hay tres comportamientos que siempre se manifiestan: aumento de la inversión, crecimiento de Reservas Internacionales y financiamiento voluntario abundante.
  
Durante el período (1992/96), la Argentina registraba un promedio anual de U$S 4.683 millones de Inversión Extranjera Directa (IED) y constituía el 17% del total de lo que venía a la región. En aquel momento, Brasil capturaba U$S 4.497 millones, Chile U$S 2.465, Perú U$S 2.000, Colombia U$S 1.443 y Uruguay U$S 110 millones.
  
Durante el 2011, Brasil acaparó U$S 66.660 millones (43,4% del total), y un crecimiento de 1382% contra el período (1992/96). En Uruguay se observa un aumento de 2198%, en Colombia 817%,  Chile 602%, Perú 283% y en la Argentina solamente 55%, en el mismo lapso de tiempo. De esta forma, la Argentina pasó de ser el primer país receptor de (IED) de América del Sur (92/96), al quinto durante 2011, con U$S 7.243 millones, es decir 11% de lo que va a Brasil.
  
Observando la evolución de las Reservas en los últimos años, se registra un crecimiento sostenido hasta el 27 de marzo de 2008, U$S 50.517 millones, pero a partir de allí solo aumentaron un 4,2% en los casi tres años posteriores. Nuevos techos se alcanzaron el 26 de enero de 2011 con U$S 52.654 millones y después todo fue barranca abajo. Al momento de escribir este artículo totalizaban U$S 46.737 millones. Cabe destacar que esto no es lo acontecido en la región. América Latina incrementó sus Reservas  en cuatro años completos (2008/2011) en un 74%. Chile 151%, Uruguay 149%, Paraguay 120%, Brasil 95%, Perú 76% y Colombia 63%. La Argentina solamente 1% y Venezuela pierde 13%.
 
Otras comparaciones: A finales del año 2000 los dos grandes del Mercosur  tenían casi el mismo nivel de Reservas. Brasil 32.990 millones de dólares  y la Argentina 32.704 millones. Mientras el primero multiplicó por 10,5 su stock y supera los 352 mil millones de dólares, el segundo suma 46.376 millones, sólo un 40% más, al final del 2011. Sin ir más lejos, tomando solo el año 2012 (hasta el 8 de junio), Brasil incorpora a sus Reservas U$S 20.413 Millones de dólares, la Argentina con cepos de todo tipo solo U$S 361 Millones.
 
   
En cuanto al financiamiento, no existe acceso a deuda voluntaria en los mercados desde el año 2007. Pasados más de diez años, el país ni siquiera ha superado completamente el default 2002. Club de Paris, juicios en el CIADI y remanente de houldouts, aunque minúsculo, permanecen sin solución. La prima de riesgo argentino en 1084 puntos básicos,  nivel similar al registrado en los primeros diez días de julio 2001, supera ampliamente a Brasil (210 pb), Uruguay (220 pb), Perú (175 pb) México (180 pb), Colombia (160 pb) o el mismo Chile (158 pb). Solo Venezuela (1103 pb) es más riesgosa que la Argentina. La deteriorada situación fiscal, que pasó de superávit récord 2004 a déficit fiscal a partir de 2009, explica demasiado.
 
América Latina no es homogénea y la explicación de la crisis global para justificar las desventuras criollas es, por lo menos, equivocada. Toda la sintomatología evidencia que el modelo está agotado. Las restricciones cambiarias y de libre comercio ponen aún más en evidencia lo anterior. Esto tampoco ocurre en los países de la región, salvo en Venezuela.
  

domingo, 15 de julio de 2012

Europa: una encerrona que precisa dirección

Publicada en el Diario La Prensa
  
Nadie duda sobre los poderosos efectos iniciales que tuvo la conformación del segundo bloque económico del mundo para las economías europeas. La integración generó fuertes mecanismos para la expansión de la actividad y el crédito, tanto para los gobiernos como para los privados y justamente esto último parece estar sellando su suerte. El descenso en los tipos de interés debió haber sido utilizado para acelerar las reformas estructurales, para incrementar la solvencia, para reformar el sistema bancario, para achicar el riesgo sistémico y para conformar una zona en la cual sus miembros se parezcan. Lo acontecido refuta lo anterior. Grecia, por tomar un ejemplo aunque no es el único caso, se incorpora a la Unión durante el 81 y a la Eurozona en el 2001. Durante 1990 el déficit ya conformaba 14.5% del PBI y la deuda pública alcanzaba el 73% del producto. El ingreso a la zona mejoró los estándares sociales y de bienestar poblacional pero en forma paralela motorizó el gasto y el endeudamiento irresponsable, tanto público como privado. La deuda pública durante el 95 alcanzó el 110% del PBI y 10 años después el 135%. Con el advenimiento de la crisis internacional que impacta en la Eurozona a partir del 2007 los indicadores fueron empeorando, el déficit se instaló en los dos dígitos largos como porcentaje del producto y la deuda superó el 160% del PBI.  
 
Dinero fresco, refinanciaciones, quita homérica y en algún caso por triplicado, encuentros y desencuentros, palabras que se van devaluando día tras día,  leña para la caldera de los mercados y grandes interrogantes futuros. Nada parece suficientemente para despejar las dudas. ¿Qué es lo que realmente ocurre? El problema no es solamente financiero, es de funcionamiento de la zona. El modelo se agotó y no puede dar más respuestas en estas condiciones a las diferentes dificultades que se presentan.
  
Acalorados debates académicos y políticos sobre la eventual solución, rememorando viejas contiendas entre clásicos y keynesianos, pero ni unos ni otros dan en el clavo. Las respuestas parecen obsoletas. La heterodoxia auspicia un gasto mayor como solución al problema. Es decir, generar más insolvencia sobre la insolvencia, sencillamente no parece coherente. Tampoco parece auspicioso ahorcar más al ahorcado, pidiéndole más y más ajuste como señala la ortodoxia. Se sabe que generará más recesión. El corset monetario no colabora.  Si bien la productividad en distintos estados de EE.UU. es diferente, existe un gobierno central y Banco Central que bien o mal toman decisiones. De hecho la asistencia a varios estados, como consecuencia de la crisis inmobiliaria, ha sido más abundante que muchos rescates europeos. En Europa la encerrona es evidente. También resulta bastante claro que a Europa se le están acabando las balas y el tiempo. Hace ya bastante que las opciones eran dos y no más:
 
a)     Salidas parciales de la Unión con el eventual riesgo de una desintegración;
b)     Una Unión fiscal  entre los miembros fuerte, duradera; y vemos.
  
Ninguna de las dos constituía una salida fácil ni segura, pero lo peor sigue siendo no avanzar decididamente en ninguna dirección. La salud económica por definición, está caracterizada por un bajo nivel de endeudamiento y su mejor direccionamiento es hacia la Inversión, no al consumo. Como solucionar los problemas fiscales en los actuales niveles es bastante complejo, tal vez se pueda empezar por buscar alguna manera de prevenirlos. Una conducta fiscal ordenada a lo largo del tiempo puede contribuir a tal efecto. Esta es una oportunidad, entonces, para rediseñar un sistema que tenga en cuenta todo lo anterior, bien auditado, trasparente y que limite excesos. ¿Tendrá la Eurozona ese sistema de ahora en adelante?
   
  

miércoles, 11 de julio de 2012

El Acuerdo de Libre Comercio con China no es opción

Tras  la visita de autoridades Chinas al país, comenzaron a tejerse especulaciones, acuerdos y anuncios de inversiones que nunca faltan. Aunque este constituye un tema de fondo y de vital importancia, ha sido eclipsado por la siempre urgente coyuntura política. Sin embargo, es necesario preguntarse… ¿será lo mejor que le puede pasar a la Argentina en este momento?
       
Si bien el libre comercio, en la teoría puede resultar ideal, en la práctica muchas veces no lo es. Para avanzar con ideas como estas, siempre hay que estudiar muy bien a la contraparte. En este caso es China, que tiene una fuerza laboral increíble, que en dos o tres años inserta 150 millones de personas al mercado de trabajo de su país, que no posee una economía libre y que maneja arbitrariamente su tipo de cambio, entre otras cosas. Todo esto para la Argentina es un gran problema, porque es una contraparte con la cual no puede competir en igualdad de condiciones. Incluso, con todas las trabas que ejerció la Argentina en los últimos años, registró un déficit bilateral de 8.091 Millones de dólares en el período (2008-2011).
 
  


Aunque, las perspectivas de un acuerdo de libre comercio pueden lucir favorables de corto plazo, pueden también resultar muy perjudiciales de largo, especialmente para el  sector industrial o para los sectores que habían comenzado a implementar el proceso de sustitución de importaciones. Con China en un juego abierto, esto será imposible de mantener. 
    
En cuanto a la exportación de granos y alimentos, no hay nada que temer. El mercado mundial es reducido en cuanto a jugadores. No hay muchos países que puedan producirlos y menos en la cuantía que lo hace la Argentina.  Si tienen que comprar alimentos no pueden adquirirlos de  Noruega o Finlandia, tarde o temprano tienen que caer en Argentina. Entonces, en este caso el libre comercio, no es necesario, y las eventuales represalias comerciales constituyen una amenaza no creíble.
  
Por otra parte, pese a su magnitud y su peso específico en el mercado de materias primas, China no es el mayor comprador de la Argentina. El mayor comprador de la Argentina fue y es el Mercosur,  y como país Brasil. China el año pasado le compra a la Argentina el 8% de las exportaciones totales. Por ejemplo, la Unión Europea compró el 17% del total y el Mercosur 25%. China 8%, España 4%, Inglaterra 3%, Alemania 3%, Chile 5% y Brasil 20%. Es decir, hay que tener en cuenta cuáles son los mercados de exportación y también en qué productos debe posicionarse el país de largo plazo. ¿Se busca solamente ser un exportador de materias primas o generar valor a través de una matriz diversificada? Si fuera este último el caso, es conveniente incentivar a los sectores con menor ventaja comparativa. Si se suscribiera un convenio de libre comercio con China, se los amenazaría. Una apertura sin una muy buena planificación previa puede llegar a ser letal e irreversible.
 
Si se quisiera avanzar en el libre comercio tiene que hacerse teniendo en cuenta muchas situaciones, y el manejo de la pauta cambiaria es una de ellas. Ni siquiera los Estados Unidos y Europa han podido convencer a China que deje flotar su moneda libremente. Por eso, para evitar decepciones, es conveniente leer la letra chica de los contratos y no quedarse solamente con el gran anuncio. Uno de los deberes de todo funcionario público es el de defender los intereses nacionales a como dé lugar, como lo hacen todos de los países pujantes del mundo, inclusive China. Da toda la sensación que con lo que está sobre la mesa no se puede avanzar.


martes, 26 de junio de 2012

lunes, 25 de junio de 2012

Los números en Europa no cierran


Publicado en Radio el Mundo Digital
Entrevista en el programa Cuento Chino conducido por Carlos Kikuchi
 
El economista Sergio Mantoni dijo que “un poco lo que empiezan a ver los mercados es que los números en Europa no cierran. Cuando uno ve los vencimientos en España, uno ve que lo que le van a prestar no le va a alcanzar para reactivar la economía ni alcanzar solvencia".
 
Añadió que "el dinero no se crea mágicamente y muchas veces uno piensa que la política fiscal y monetaria expansiva reactiva la economía pero eso no es verdad. Lo que hay que hacer es gastar bien, lo cual no es lo mismo que gastar rápido que es lo que se viene haciendo desde hace años en muchos países europeos y eso ha dejado a muchos países en déficit a largo plazo".
"Hay países que han vivido por encima de su capacidad y ahora no encuentran financiamiento a las tasas que necesitan para salir del déficit. Lo más lógico es trazar una cordillera entre la solvencia y la insolvencia para ver quiénes pueden quedarse en el euro y quienes van a tener que arreglar sus situación fiscal para que puedan reingresar al euro luego”, finalizó.

martes, 29 de mayo de 2012

Con Voz Propia

Emitido por América 24
Entrevista en el Programa Con Voz Propia conducido por Gustavo Sylvestre. 
  



El cepo cambiario es inconsistente

Las restricciones cambiarias dicen mucho más que solamente eso. Es incorrecto pensar que forman parte de un capricho o una visión ideológica. En realidad es una solución equivocada. El modelo dejó de funcionar correctamente sobre finales de 2007, y sin las correcciones necesarias, los desfasajes se acumularon. Algo parecido sucedió en el segundo semestre del 98 cuando la convertibilidad enfrentó un dilema semejante. Años después, el baldazo de agua fría cayó en quienes no conciben a la economía como lo que es, una ciencia, y no una mera herramienta para hacer política. 
 
¿Por qué la Argentina piensa en dólares?. La respuesta se deduce de la historia. Las propiedades de cualquier moneda son: unidad de cuenta, reserva de valor y unidad de medida. En los últimos 43 años en Argentina las hiperinflaciones, cesaciones de pagos, quiebras y corridas bancarias, devaluaciones recurrentes y la sustracción de trece ceros a la moneda, son un buen marco explicativo. Ya se intentó con  los mercados desdoblados, los corralitos y todo tipo de prohibiciones. No funcionaron nunca. Sin embargo, que no fuera así en el pasado, no es la mejor argumentación de por qué fallarán en esta oportunidad.

El actual cepo cambiario es un medida pobre técnicamente, en primera medida, por ser inconsistente. Busca evitar la adquisición de  dólares para preservar que las Reservas Internacionales no se sigan deteriorando, pero es probable que termine consiguiendo exactamente lo contrario.
En el camino, vulnera los derechos individuales a ahorrar en la moneda que se desee o a transaccionar libre y cómodamente. También limita las libertades de tránsito, no las prohíbe pero las complica. La economía está al servicio de los hombres y no los hombres al servicio de la economía.

Por otra parte restringe la oferta de divisas, aumenta el pánico y potencia su demanda. Es conocido que sólo basta con prohibir para despertar un apetito dormido. La conjunción de ambas termina siendo una combustión letal para el precio, en un mercado reducido y ahora mucho más.
También, lejos de blanquear la economía como se desea, acentúa el manejo informal de las operaciones, dado que todo lo que no se puede hacer bajo el sol se hace en las sombras.
En paralelo desalienta la inversión de propios y foráneos, y hecha leña al fuego de la inflación, que de por sí ya es altísima. Inmediatamente paraliza a sectores que habían colaborado fielmente con el crecimiento en los últimos años, como es el caso del inmobiliario. Todo esto termina inexorablemente resintiendo el nivel de actividad que ya estaba claramente en peligro.

En la causa radica la posible solución. La deteriorada situación fiscal, que pasó de superávit récord 2004 a déficit fiscal a partir de 2009, explica demasiado. Nada de todo esto estaría ocurriendo con la perpetuidad de la situación fiscal 2003/2005. Después está todo lo demás, monetización del déficit fiscal, inviabilidad del acceso a los mercados de capitales, caída del peso específico de la balanza comercial en la economía, fuga de capitales récords de propios, mensaje a la inversión, inflación y caída de Reservas. Todo tiene que ver con todo en economía.  Ni siquiera los fabulosos términos de intercambio que subieron 41% en once años y se sitúan en récords históricos evitan el mal momento. Cabe señalar que los países de la región, con excepción de Venezuela, no están en la misma condición.

Una muy respetada economista estadounidense, Carmen Reinhart de la Universidad de Maryland,  sostiene que la Argentina no ha aprendido nada de 2001. Es posible, y más aún, las lecciones de la década del 80 parecen no haber sido capitalizadas tampoco.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Los modelos cierran contra Reservas

En la economía moderna, todo tiene que ver con todo. Cuando anda bien, tiene ingresos netos de capitales y origina crecimiento de las Reservas Internacionales. En el extremo, los ingresos pueden provenir por la cuenta capital financiera como ocurrió mayormente en la década del  90, o por la cuenta corriente como en la primera fase del modelo de los Presidentes Kirchner, más nítidamente. Las diferencias de ambas cuentas cierra contra las Reservas, es decir los modelos cierran contra Reservas. Se podría inferir, entonces, que la evolución del nivel de Reservas puede ser un buen indicador de la salud económica. 
   
Cuando las Reservas se engrosan y existe libre flotación cambiaria, el resultado del ingreso de capitales origina una presión a la apreciación cambiaria. De manera opuesta, cuando hay salida neta de capitales ocasionando un descenso en el nivel de Reservas, se produce tensión devaluatoria en la moneda local.  

En los últimos años se registraron ingresos netos por la cuenta corriente, dado que las exportaciones de bienes y servicios  fueron superiores a las importaciones. Sin embargo, las Reservas han ido en descenso, como consecuencia de la salida de capitales (formación de activos extranjeros netos más pago de la deuda en dólares), que fue superior a los ingresos netos de cuenta corriente. Como un todo, la cuenta corriente fue perdiendo peso específico en la economía, y de ser el 16% del PBI en el 2002 representa actualmente el 2,6% aproximadamente. Esta cifra resulta similar al resultado 2001, a pesar de que los términos de intercambio (diferencia entre precios de exportación e importación)  mejoraron 41% en sólo 11 años. 
  
Las Reservas acusan los impactos, dicen algo cuando suben y también cuando bajan. Observando la evolución de los últimos años se registra un crecimiento sostenido hasta el máximo del 27 de marzo del 2008, justo al poco tiempo de comenzar el conflicto por la Resolución 125. En aquel momento alcanzaron los 50.517 millones de dólares, pero a partir de allí no pudieron mantener la trayectoria. Superaron aquel  máximo recién sobre finales del 2010,  y alcanzaron nuevos techos el 26 de enero del 2011 con 52.654 millones de dólares. La evolución muestra un 4,2% de aumento en casi tres años. A partir de ahí se registra un claro descenso y el 18 de Mayo del 2012 cuentan con 5.065 millones de dólares menos.
  
El descenso de las Reservas, junto con una emisión monetaria muy expansiva, hicieron que el porcentaje de cobertura de base monetaria con las Reservas fuera disminuyendo hasta tornarse negativo, como en la actualidad. Esta es una de las explicaciones técnicas para tener mayor tensión en el mercado de cambios. Desde mayo del 2004 en adelante la     Base Monetaria siempre estuvo cubierta por las Reservas, salvo el mes de enero del 2006 cuando se le pagó al FMI. Incluso el 30 de marzo del 2009 la cobertura ostentaba un ratio del 178,3%, las Reservas cubrían todo y sobraba al tipo de cambio vigente. Desde noviembre del 2011 el indicador entró en terreno negativo y actualmente solo alcanza el 92,8%, es decir las Reservas no cubren la Base Monetaria al tipo de cambio oficial del BCRA.


Cabe señalar que lo acontecido en la Argentina no es lo que sucedió en la región. América Latina incrementó sus reservas  en cuatro años completos (2008/2011) en un 74%. Chile 151%, Uruguay 149%, Paraguay 120%, Brasil 95%, Perú 76% y Colombia 63%. La Argentina solamente el 1% y Venezuela pierde el 13%.
 
Otra comparación: A finales del año 2000 los dos grandes del Mercosur  tenían casi el mismo nivel de Reservas. Brasil 32.990 millones de dólares  y la Argentina 32.704 millones. Mientras el primero multiplicó por 10,5 su stock y supera los 352 mil millones de dólares, el segundo suma 46.376 millones, sólo un 40% más, al final del 2011.
 
En general, toda esta sintomatología se manifiesta cuando los modelos económicos pierden eficacia y capacidad resolutiva. Si el hacedor de política económica insiste en evitar las modificaciones del caso, lo más probable es que acentúe las distorsiones de largo plazo y provoque una recesión mayor y más profunda a la que hubiera generado haciendo los service a tiempo.


jueves, 10 de mayo de 2012

Distinta vara: Europa sí y la Argentina no

Llama la atención la desproporción entre las exigencias a los países europeos y a otros periféricos, entre ellos la Argentina. En el ocaso de 2001 la deuda externa del país totalizaba  54% del PBI y el déficit trepó a 5,6% del producto. En esas circunstancias fue considerada deuda basura y el fatídico final se conoce. En algún momento, a ciertos halcones, se les ocurrió castigar al país bajo el lema de la ejemplificación. Pero algo parece no haber dado el resultado esperado.
  
La Unión Europea, es decir, los 27 países incluído el Reino Unido, y la Eurozona, los 17 países, que la componen, de manera agregada han mantenido resultados deficitarios en sus finanzas públicas, casualmente desde el 2001 en adelante. Al principio de la década mantenían un déficit en relación al PBI del 1,5% y 1,9%, respectivamente. La situación, en vez de mejorar con el crecimiento global, fue empeorando, y el 2011 cerró con un déficit de 4,5% para la EU27 y de 4,1% para la EA17. 
     
  
La falta de objetividad, la benevolencia y  la liquidez para quienes rozan la insolvencia es un dato, frente a la rigidez detentada en el pasado contra otras naciones. Resulta paradigmático que muchos de ellos sigan financiándose a tasas inferiores a 4%, incluso con varias calificaciones AAA y una gran mayoría de grados de inversión.
  
En Europa muchos están complicados, no es solamente Grecia, que viene de quita en quita. Primero no iba a haber reducciones en la deuda, después fue 20%, posteriormente 50%, últimamente 75% de quita, y nadie puede afirmar que se detuvo ahí la cuenta. Todo afecta e influirá en el nivel de actividad. En medio del boom tecnológico, hasta la venta de PC se vio resentida allí durante el primer trimestre. Pero no es el único caso, España y Portugal la siguen de cerca.
  
Escuchando al gobierno alemán y sus recetas de austeridad, uno podría imaginar que predica con el ejemplo, pero no es así. De los últimos 11 años, en 10 registra déficit fiscal, con un rojo promedio anual de 2,6% del PBI. El único año donde obtiene superávit es en 2007 y es tan sólo de 0,2% del PBI. Hasta el momento la moneda no se ha devaluado, pero la palabra parece que sí. 
    
Incluso el Reino Unido, cuna de la economía clásica, muestra una evolución deficitaria de sus cuentas públicas durante la última década, con un promedio anual de 5,3% del PBI. Después de todos los ajustes del caso, llegaron a un desbalance de 8,3% y la deuda totalizó 85% del producto, el año último.
 
La bella Francia, en rojo permanente, enfrenta en los próximos tres años y medio vencimientos de deuda pública por € 733.350 Millones, 71% del total. España, la chispa del polvorín, suma a los interminables rojos fiscales concentración de vencimientos, activos tóxicos inmobiliarios, ruido bancario y la nacionalización de Bankia, últimamente. La deficitaria Italia suma un perfil de vencimientos que desvelaría a cualquier mortal, 900 mil millones de Euros en solo 42 meses. Hasta Irlanda, puesto como ejemplo durante años, ha logrado obtener casi lo inimaginable,  casi 20 puntos de déficit del PBI como promedio en los últimos tres años. La lista sigue, y durante el 2011 el 85% de las naciones europeas tuvieron déficit.
  
  
Ahora, ¿por qué Europa sí y la Argentina no? ¿Cuánto sufrimiento hubieron ahorrado a la sociedad criolla con algo más de tolerancia? Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago.
  
Sólo seis países se escapan a los rojos en la década. Estonia con superávit promedio anual del 0,6% del PBI, Luxemburgo 0,7%, Suecia 0,9%, Dinamarca 1.4%, Finlandia 2% y la increíble Noruega con 13,3%. Todos admiran a Noruega, pero no parece haber muchos candidatos para seguir su receta.
  
Una fiesta difícil de pagar con escasos solventes y casi ningún voluntario abre varios signos de interrogación de cara al futuro. ¿Qué impacto tendrá en el resto del mundo?

lunes, 16 de abril de 2012

Hay que respetar los contratos

Publicado en Radio el Mundo Digital
Entrevista en el programa Despertar al Mundo conducido por Silvina Brandimarte.
  
Sergio Mantoni: "el tema de España puede convertirse también en un tema de otros países"
  
El economista, Sergio Mantoni, se refirió a la situación de YPF, y comentó que “Repsol es una empresa muy importante para España, YPF es muy importante para Repsol y por supuesto tiene que ver mucho al situación global, la situación es que se va complicando, se va pensando y todos los que hemos vivido crisis sabemos que cuando eso ocurre tenemos que ir a recursos, o recurrir a recursos que son escasos, y una de las respuestas es esta”.
Mantoni, dijo que “a mí nunca me hubiera gustado venderla, pero una vez que se vendió me parece que después hay que saber respetar los contratos. A lo largo de la historia los países hacen cosas que les conviene y cosas que no les conviene, pero lo que queda siempre es el buen nombre”.
En declaraciones a Radio El Mundo, manifestó que “si las cosas buenas que hiciste son muy lejanas, y las cosas malas son muy próximas, generalmente lo que ocurre es una caída en la inversión”.
Además, expresó que “el tema de España puede convertirse también en un tema de otros países, porque el resto de los países pueden decir que si le hacen esto a España que fue uno de los países que más invirtió en Argentina, que más lazos fraternales tiene con la Argentina, que fue el país que más defendió a Argentina durante el 2002, que les espera al resto, por las dudas no hacen nada”.


jueves, 12 de abril de 2012

EE.UU.: La política expansiva no garantiza salida de la crisis

Con la difusión de datos de los últimos días se prendieron las luces amarillas nuevamente. La economía de Estados Unidos generó 120.000 puestos de trabajo en marzo, por debajo de lo esperado. La tasa de desempleo se redujo una décima, quedó en 8.2%. Estos datos fueron celebrados por el Gobierno, pero pueden no estar reflejando necesariamente más empleo, sino menos cantidad de personas en búsqueda laboral.
  
El Presidente Obama destacó al sector privado por crear 4 millones de puestos durante los últimos dos años, y más de 600.000 en lo que va del año. El primer trimestre se esgrime como el más dinámico post crisis 2008/9, pero tal vez sería conveniente mirar también otros indicadores para tener una mejor visión al respecto:
  
Primero. Los puestos de trabajo creados durante marzo son exactamente la mitad que los generados en  febrero, son 155.000 menos que los de enero y 74.000 menos que los creados durante el mismo mes del año anterior.
   
En segundo lugar, en el período de julio 2007 a diciembre 2009 se perdieron 8.368.000 puestos y si bien hasta el momento se recuperaron millones de empleos, es tan bien cierto que significan solamente 42% de lo perdido y que quedan aún 4.866.000 sin resolver.
   
Tercero. El desempleo bajó al 8.2% desde los máximos de 10.1% registrados en octubre 2009. Sin embargo hay sólo tres períodos post Segunda Guerra Mundial (SGM) en los cuales se registró un desempleo superior a 8%: en 1975 cuando se registraron 12 meses con desempleo igual o superior al 8%. En los ´80  (nov.81-ene.84) cuando fueron 27 meses en total, y en la actual crisis, donde van 38 meses hasta el momento. Esto evidencia que el desempleo permanece en umbrales más altos por mayor tiempo que en las crisis de mayor importancia de las pasadas.
   
Otros dato importante lo constituye la cantidad de semanas que un americano permanece desempleado (Ver gráfico I). Si bien ha mejorado algo en los últimos meses, hoy llega a 39,4 semanas promedio, casi el doble que el peor registro pre crisis que corresponde a (jul.83).
    
    
Lo mismo ocurre con el porcentaje de empleados sobre la población más activa (25 a 54 años), donde el 75.8% se encuentra empleado. En momentos previos a la crisis, en enero de 2007, alcanzaba 80.3%. El peor registro de la crisis (74,7%) corresponde a noviembre 2010. Es decir, la franja poblacional más activa de la sociedad no recuperó ni 20% del empleo destruido durante la crisis.
  
   
Hay quienes piensan que la política no ha sido lo suficientemente expansiva, sin embargo, ¿qué más se le puede pedir a la Reserva Federal en materia de estímulo? La tasa de corto plazo de la FED se encuentra en niveles atípicamente bajos, desde noviembre de 2008 cercana al 0%, y tasas reales negativas. Incluso la entidad manifestó intenciones por mantenerlas de ese modo varios años más.  Más aún, la FED se embarcó en métodos más heterodoxos (jugando casi al límite), como la recompra de activos del tesoro e inmobiliarios, conocida como QE1 y QE2. Esto originó una expansión monetaria no vista ni siquiera durante la SGM.
      
Por el lado fiscal, el déficit aumentó fuertemente a partir de 2008 al igual que la deuda pública que en 2011 superó 100% del PBI, cuando en la “crisis de la deuda de los 80”, la relación era la mitad que la actual. Como si fuera poco, las proyecciones oficiales más optimistas, perpetúan el signo negativo en los resultados fiscales como mínimo hasta el 2018.
  
La evidencia parece ser concluyente, la dinámica de Estados Unidos demuestra que las políticas expansivas per sé no garantizan el resultado, aunque puedan oxigenar en algún momento si no están bien dirigidas pueden, incluso, ser contraproducentes de largo plazo.
  
Claramente se enfrenta una crisis no convencional y la solvencia es uno de los indicadores bajo sospecha. Todas las crisis son distintas, pero esta parece ser la más diferente de todas por varias razones (tamaño, durabilidad, contagio a países y sectores, etc.) Por eso, que el buen criterio, el ingenio, la innovación, la justeza, la visión de largo plazo y el compromiso con las futuras generaciones deben estar presentes a la hora de delinear las políticas. Porque gastar mucho y rápido es fácil, ahora gastar mucho, rápido y bien es otra cosa.

jueves, 29 de marzo de 2012

España: La chispa del polvorín europeo


España vuelve a ser el centro de las miradas. Temores, marchas, protestas, números complicados, recetas de difícil cumplimiento, desembolsos escasos y promesas que vienen y van. Como todo movimiento no definido es pendular, un día parece una cosa otro día otra, pero la tendencia es clara: España se está rompiendo por dentro.   
  
La deuda pública total española alcanza los €919.709.906 Millones (equivalentes a  U$S 1.223.214.175 millones). Los vencimientos más fuertes están concentrados en los próximos cinco años. Durante lo que resta de 2012 vencen U$S 186.890 millones y durante el período 2012/2014 casi U$S 495.546 millones, cifra que se acerca bastante al monto de quiebra de Lehman Brothers.


No sólo España es muy grande, sino que el efecto contagio puede arrastrar a otros más grandes como Italia. Si esto ocurriera complicaría gravemente a Francia y su sistema financiero, dado que existen fuertes tenencias de deuda italiana.
 
Los números de Italia son astronómicos. Tiene una deuda total de €2.131.172.317 millones (equivalente a U$S2.834.459.182 millones). Los vencimientos más grandes también están concentrados en el corto plazo. Durante lo que resta de 2012 vencen U$S 403.976 millones, y hasta el 2014 U$S 934 mil millones.
  
¿Qué puede frenar la detonación en España? El crecimiento económico, que podría generar recursos fiscales para  pagar esta monstruosa deuda, o por lo menos para dar algo de plafón para renegociarla adecuadamente. Sin embargo es poco probable que la actividad  tome vuelo en un futuro cercano. 
  
Algunos datos: El Banco Central acaba de confirmar oficialmente que España ingresó en recesión técnicamente durante el primer trimestre de este año con una contracción del 0,3%. También se anunció que la meta de déficit del 5,3% no puede ser cumplida, cifra que es similar al desfasaje fiscal argentino 2001.
La confianza de los consumidores retrocede y se encuentra en niveles de 2010 en paralelo con la empresaria. Los índices de gestores de compra (PMI) que generalmente adelantan la evolución del nivel de actividad real,  se encuentran en recesión hace más de un año. Las ventas minoristas, matriculaciones de vehículos e inversión en construcción descienden de manera interanual en los primeros meses del año. La tasa de desempleo rondará el primer semestre entorno al 24%, supera al promedio de la Argentina durante el 2001, a Grecia actualmente, a Latvia durante el año pasado y es más del doble de la registrada en el peor momento en toda la Eurozona.   
La población joven es la más damnificada, donde se registra un desempleo superior al 38%. 
 
La política parece no dar en el clavo con las respuestas, ahora avanza con una reforma laboral, pero el nuevo gobierno ya perdió una preocupante elección en la zona más poblada del país (Andalucía). Los bancos están comenzando a provisionar en sus balances las deudas inmobiliarias y el clima se enrarece.  
 
El Ministro de Hacienda Cristóbal Montoro, señaló que España vive momentos muy difíciles. Altas fuentes de la UE creen que el Gobierno debería recurrir al fondo de rescate de la Unión para acelerar la reestructuración de su sistema bancario y reabrir así el grifo del crédito. Avanzan las ideas y argumentos rupturistas. 
  
Mientras el Premier Italiano sostiene que lo peor de la crisis en la zona del Euro pasó, la situación sigue siendo crítica, y una chispa puede encender todo el polvorín.


viernes, 24 de febrero de 2012

Propuesta para eliminar ajustes fiscales tardíos

Publicado en el FORO del FMI

En respuesta a un artículo: “El ajuste fiscal ¿deja de ser bueno cuando es demasiado?” de Carlo Cottarelli (Director de Finanzas Públicas del FMI) expongo un punto de vista que puede contribuir a solucionar futuros problemas fiscales. El mismo fue publicado en la FORO del FMI el 14 de Febrero del 2012.
  
 

miércoles, 22 de febrero de 2012

El modelo europeo está agotado por exitoso


Nadie duda sobre los poderosos efectos iniciales que tuvo la conformación del segundo bloque económico del mundo para las economías europeas. La integración generó fuertes mecanismos para la expansión de la actividad y el crédito, tanto para los gobiernos como para los privados y justamente esto último parece estar sellando su suerte. El descenso en los tipos de interés debió haber sido utilizado para acelerar las reformas estructurales, para incrementar la solvencia, para reformar el sistema bancario, para achicar el riesgo sistémico y para conformar una zona en la cual sus miembros se parezcan. Lo acontecido refuta lo anterior. Grecia, por tomar un ejemplo aunque no es el único caso, se incorpora a la Unión durante el 81 y a la Eurozona en el 2001. Durante 1990 el déficit ya conformaba 14.5% del PBI y la deuda pública alcanzaba el 73% del producto. El ingreso a la zona mejoró los estándares sociales y de bienestar poblacional pero en forma paralela motorizó el gasto y el endeudamiento irresponsable, tanto público como privado. La deuda pública durante el 95 alcanzó el 110% del PBI y 10 años después el 135%. Con el advenimiento de la crisis internacional que impacta en la Eurozona a partir del 2007 los indicadores fueron empeorando, el déficit se instaló en los dos dígitos largos como porcentaje del producto y la deuda superó el 160% del PBI.  


Dinero fresco, refinanciaciones, quita homérica, encuentros y desencuentros, leña para la caldera de los mercados y grandes interrogantes futuros. Existe una sensación de que nada es suficientemente bueno para despejar las dudas. ¿Qué es lo que realmente ocurre? La respuesta es obvia, el problema no es más financiero, es de funcionamiento de la zona. El modelo se agotó y no puede dar más respuestas en estas condiciones a las diferentes dificultades que presenta la actividad económica contemporánea.
Las respuestas parecen obsoletas. Acalorado debate académico y político sobre la eventual solución, rememorando viejas contiendas entre clásicos y keynesianos. Repartija de responsabilidades, pase de facturas y posiciones extremas. Sin embargo, la economía moderna no permite ser tan ultra en nada. A las claras, estamos frente a una crisis no convencional, que tiene ya 5 años de duración, que se ha desparramado por todo el globo, afectando a las naciones más grandes, que ha modificado el ranking de poderío económico y que posiblemente dure mucho tiempo más. Estamos frente a algo novedoso, no es la crisis versión 70/80/90 o punto com y los antídotos no generan el efecto deseado. 


La heterodoxia auspicia un gasto mayor como solución al problema. Es decir, generar más insolvencia sobre la insolvencia, sencillamente no parece coherente. Tampoco parece auspicioso ahorcar más al ahorcado y pedir más y más ajuste como señala la austeridad. Sabemos que generará más recesión y reeditará ciclos viciosos en niveles más bajos. ¿Entonces? No parece haber solución tradicional a la vista. Tal vez un mix, con mucha sensatez e innovación pueda resolver el problema de manera gradual. ¿Qué se buscó con el último salvataje? Según el propio Ministro de Finanzas de Suecia: “A pesar de haber dado un paso considerable al frente, Grecia permanece atascada en su tragedia. Este es un nuevo capítulo de un largo drama”.
Tal vez se ha buscado ganar tiempo. Tal vez circunscribir el riesgo a Grecia, pero lo más probable es que no esté solucionado. Un artículo interesante del Financial Times de los últimos días fue titulado “Grecia debe devaluar para tener democracia”. En el mismo se citaba que ciertos sectores proponían suspender las elecciones en Grecia, asegurando la continuidad de Papadimus, con el objetivo de garantizar la austeridad. Suena bastante extremo. Los ajustes parecen no haber surtido el efecto deseado en Latvia, ¿por qué lo harán en Grecia? Es probable que lo que se le esté pidiendo a Grecia sea irrealizable, pero también lo es que los países de la Eurozona puedan permanecer, por lo menos en su mayoría, unidos como hasta ahora.